Manifiesta con el Feng Shui por Adriana Miguélez
Cuando escuchas hablar acerca del Feng Shui, quien lo conoce, de inmediato piensa en la técnica de acomodar los muebles y pintar las paredes de los espacios para que las cosas funcionen mejor.
Yo misma, cuando me acerqué al Feng Shui, fue porque sabía que haciendo “algo” en mi casa, mi situación familiar y de abundancia, mejorarían.
Y si, efectivamente, así fue!
Siempre que tu aprendas los principios de todas las técnicas y métodos del Feng Shui y los apliques correctamente, habrá grandes resultados. Sin embargo, hay una parte complementaria importante, que debes llevar a cabo, para que tu petición se pueda materializar.
En una de mis primeras clases de mi formación como Consultora profesional, escuché decir a una de mis maestras que lo importante ES la intención. Y entonces recordé que, cuando era pequeña, mi padre solía decir “si tú así lo crees, entonces así será ”.
Y ahora al pasar de los años , cuando en el mundo hemos despertado de la creencia de que el destino está ya trazado, es mas común escuchar decir “ lo que importa es el propósito; esa es la fuerza que nos mueve y genera el cambio”. Películas como “The Secret” nos revelan cómo la mente y la palabra en coherencia, nos ayudan a crear eso que deseamos. Porque cuando entramos en sincronía con el querer y el creer, empezamos a manifestar.
Pues bien, con el Feng Shui pasa lo mismo. Cada cambio que realizas en tus espacios, siempre tiene que estar alineado con tus deseos y creencias a partir de una observación consciente. Y no podría ser de otra manera, porque cuando crees que algo ES, estás contribuyendo a que la energía se mueva en la dirección correcta para que se produzca ese cambio. Pero cuando te encuentras en resistencia, dudando que puedes obtenerlo, entras en un estado de carencia, que simplemente te impide obtener los resultados.
Esto quiere decir que, la mejor forma de llevarlo a cabo será entonces, observando tu espacio con diferentes ojos ( conscientes), definir tu deseo claro y específico, y pedir al Universo con la absoluta certeza de que llegará .
Durante mi primer contacto con el Feng Shui (2000), la consultora que vino a casa habló de cierta manera, que me hizo sentido, y tal como si yo hubiese sabido siempre de Feng Shui, simplemente me alineé , observé , pedí y lo pude crear.
Es así que, cuando tomes la decisión de acudir a esta maravillosa herramienta del Feng Shui, asegúrate de estar en sincronía entre el ver, el querer, el creer y el saber que lo mereces. Acude a tus creencias más profundas para recordar que mereces todo eso que anhelas, sólo basta con poner manos a la obra, y estar lista para llamar al Feng Shui a tu vida.